
El protocolo de actuación de Coahuila es un conjunto de procedimientos obligatorios para el personal docente y directivo en las escuelas de educación básica, con el objetivo primordial de salvaguardar la integridad de los alumnos ante situaciones de riesgo. Este protocolo, establecido por la Secretaría de Educación de Coahuila (SEDUC), busca estandarizar la respuesta y garantizar que se actúe de manera inmediata y coordinada.
A continuación, se describen los pasos clave y las responsabilidades principales según la normativa vigente en la entidad.
Tipos de Situaciones que Cubre
El protocolo se activa ante una amplia gama de situaciones que pongan en riesgo a los estudiantes, tales como:
- Violencia Escolar: Acoso (bullying), maltrato físico o psicológico.
- Abuso: Abuso sexual infantil y cualquier tipo de maltrato.
- Lesiones y Accidentes: Accidentes dentro o fuera del plantel, lesiones graves o enfermedades repentinas.
- Riesgos Externos: Situaciones de violencia, presencia de armas o amenazas en la comunidad cercana a la escuela.
- Consumo de Sustancias: Consumo o posesión de drogas o alcohol.
- Desaparición o Extravío: Ausencia de un alumno durante la jornada escolar sin justificación.
Pasos del Protocolo de Actuación
El procedimiento se basa en un flujo de acción inmediata, notificación y documentación, con el principio de priorizar en todo momento la integridad del menor.
1. Detección Inmediata Cualquier miembro de la comunidad escolar (docente, directivo, personal de apoyo, padre de familia) que observe o tenga conocimiento de una situación de riesgo debe actuar de inmediato. Es crucial no minimizar la situación.
2. Aviso al Superior Jerárquico El primer paso es notificar de manera inmediata al superior jerárquico más cercano.
- El docente debe informar a la dirección de la escuela.
- El personal de la escuela debe avisar a la dirección o al personal de apoyo.
3. Garantizar la Integridad del Alumno Una vez detectado el riesgo, se deben tomar medidas inmediatas para proteger al menor o menores afectados. Esto incluye:
- Separar a los involucrados.
- Brindar un espacio seguro y de confianza para el alumno o alumna afectada.
- Evitar la revictimización, escuchando el relato del menor en una sola ocasión, si es necesario.
4. Notificación y Documentación La dirección de la escuela es la responsable de formalizar la situación:
- Se elabora un acta de hechos en un plazo máximo de 24 horas, detallando lo ocurrido.
- Se notifica de inmediato a los padres, madres o tutores del alumno o alumna afectada.
- Se da aviso a la Unidad de Convivencia Escolar de la Secretaría de Educación. En caso de delitos o situaciones que involucren a la familia, se debe notificar directamente a la Procuraduría de Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) y al Ministerio Público.
5. Seguimiento y Vinculación El protocolo no termina con la notificación. La escuela debe dar seguimiento al caso y vincular a la familia con las instancias especializadas que correspondan (psicólogos, trabajadoras sociales, o autoridades ministeriales), siempre salvaguardando la identidad y los derechos del menor.

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